El engine de Blade es realmente impresionante. Quizás el mejor ejemplo de esto lo encontremos en el Templo de Al-Farum, donde nada mas empezar recorremos unos inhóspitos caminos arenosos entre riscos y precipicios, y al final del camino vemos un monumental templo egipcio, con una altura de unos 20 metros y cubierto de relieves. Es un momento muy impresionante.
El citado motor es una verdadera revolución en dos campos: la física y la iluminación. El modelo físico del juego es casi tan real como la vida misma. Podemos ver ejemplos de esto, por ejemplo al tirar un escudo rodando por una escalera. Este escudo bajara acelerándose bajo el efecto de la gravedad, rebotando en los escalones, y al llegar al final probablemente rodará hasta la pared más cercana con la que chocará, dará un par de vueltas sobre si mismo y caerá. Parece una exageración, pero realmente es así. En algún momento hay fenómenos físicos un tanto extraños, como al destrozar una caja: los trozos de madera saldrán despedidos y empezaran a rodar como una peonza sobre un imposible centro de gravedad.
La iluminación es uno de los aspectos más cuidados en el juego. El sistema de proyección de sombras, lleva al videojuego un peldaño mas arriba hacia la imitación de la realidad. Es sin duda el sistema de iluminación mas potente del momento, aunque últimamente he visto algunas maravillas en este aspecto en el video de lo que será Doom III, pero eso ya es otro cantar. Las luces son un aspecto muy importante para una correcta ambientación. A veces nos encontraremos en situaciones tensas, de miedo. Yo he llegado a sentir autentico miedo con este juego. Una catacumba, oscura, antorcha en mano, y ruidos extraños y gritos que vienen de todos lados. Impresionante.