La mayor diferencia a nivel visual respecto a su predecesor la encontramos en la tridimensionalidad. Se ha pasado de una perspectiva cenital en 2D a una igualmente cenital pero en 3D. Aunque el motor gráfico hubiese sido suficientemente potente para permitir girar la imagen, se ha optado por bloquear el movimiento al igual que se ha hecho en otros juegos como Empire Earth.
Los escenarios reproducen zonas boscosas o glaciares, llenas de efectos de luz y color. También hay que destacar el papel que juega la meteorología: la niebla, la lluvia o los rayos de sol tienen un aspecto muy convincente y afectan al conjunto. Cuando controlamos a los ejércitos de No Muertos todo tiene un aire más tétrico y oscuro, mientras que con los humanos predomina la armonía y los colores alegres.
El nivel de detalle de los personajes es alto: podemos observar sus ropas y armas, detalladas y sobretodo muy variadas. Para las escenas cinemáticas se utiliza el mismo motor del juego, y en ellas podremos ver a los protagonistas de cerca; es entonces cuando salta a la vista que el detalle no es tan elevado como cabria esperar. Hay una excesiva poligonización, pero como ya he mencionado, solo se hace patente durante los zooms de las escenas introductorias de cada fase.
La estética general del juego es soberbia, mezclando personajes con mucho carácter y bellos escenarios.