Destaca ante todo el trabajo de American McGee, diseñador de niveles de juegos como Quake y Doom, por el detalle que llegan a alcanzar algunos escenarios. Los niveles són de lo mas variados y surrealistas lo que hace que cada cierto tiempo dejemos a un lado la acción para contemplar el entorno que nos rodea, y son muy pocos los juegos que lo consiguen.
Las animaciones y los efectos son los propios de los juegos en tercera persona.