Gráficamente, es excelente. El motor está basado en el de Quake 3 de ID Software, pero podemos apreciar que se ha modificado mucho: los modelos de los personajes son sencillamente perfectos, y podemos ver sus rasgos faciales, las expresiones de su cara y como mueven la boca al hablar. Las animaciones son realistas y los escenarios tienen un tamaño y un nivel de detalle realmente impresionantes. El motor es capaz de manejar texturas de gran calidad, y ello unido a un diseño de escenarios en el que se han empleado métodos reales de arquitectura, hace que nos veamos inmersos en los edificios nazis sin pensar en que es un juego.
Los efectos como la niebla, la lluvia y las explosiones están hechos con gran acierto y añaden un ápice más de realismo al conjunto.