Es en este apartado en el que este juego se desmorona. Si bien, nada más insertar el disco en la consola podemos disfrutar de una intro generosa en recursos gráficos y en dinamismo, en cuanto llevamos una hora jugando ya nos damos cuenta de que el juego se queda corto. Los modelados de los personajes son mediocres y eso que modelar maquinas es ostensiblemente más sencillo que modelar humanos. Además, las cienemáticas entre combates no tienen ninguna relación con la anteriormente citada intro, las animaciones de ciertas unidades son demasiado estáticas y antinaturales y las animaciones de montaje y destrucción de edificios y unidades son directamente cutres.
Todo esto escuece más, cuando juegos, no ya de una generación sino de varias generaciones anteriores, cuidaban con mimo este tipo de detalles, en un estilo de juego en el que, reconozcámoslo, es bastante fácil lucirse.
Como contrapunto diré que los interfaces del juego son claros y muy bien diseñados.