Como sucede en el aspecto gráfico, el apartado sonoro es exelente. Los rugidos del motor, junto con las detonaciones que se ven por el tubo de escape ponen la piel de gallina. El sonido de las derrapadas varía si estamos conduciendo sobre asfalto, sobre gravilla, etc,... Además podemos escuchar a nuestro copiloto cantarnos las curvas y los obtsáculos que nos encontraremos.