La música que acompaña a la acción, en media de la batalla, pasa un tanto desapercibida al jugador. Nuestros oídos están más atentos por si al ruido de la metralla, explosiones y replicar de las bocas de los cañones, pero la música de Theatre of War no contribuye a meternos más aún en la acción y trama del juego. Eso resta un poco de emoción y épica a la atmosfera que, todo juego de estretegia histórico que se precie de serlo, debería conseguir.