Warcraft II fue para muchos jugadores el primer y mejor juego de estrategia en tiempo real. Desde su aparición a mediados de los 90, estos seguidores han esperado en ascuas la aparición de una nueva entrega. Hace dos años Blizzard publicó una edición especial de Warcraft II para jugar online, pero más que calmar a los fans de la saga, incrementó sus filas.
Por fin, tras algunos retrasos aparece Warcraft III, con un salto técnico muy importante y se presenta como el uno de los mejores juegos de estrategia en un momento en que el mercado está saturado de títulos de este género.
Warcraft III mantiene la estética y ambientación de la saga intacta, pero en unos gráficos tridimensionales muy buenos y coloristas, y presenta algunos cambios que innovan la idea de estrategia en tiempo real: la gestión de recursos ha pasado a tener una función secundaria, y ya no deberemos crear auténticos ejércitos de docenas de soldados, sino que deberemos procurar conseguir escuadrones pequeños pero eficientes en combate. Además se ha añadido la figura del héroe, que además de tener un papel importante en el argumento, tendrá habilidades modificables como en los juegos de rol.
Ahora podemos conseguir objetos y armas que aumentarán las habilidades del héroe y las unidades bajo su mando, consiguiendo así una mezcla interesante de estrategia y rol.