Las estadísticas son demoledoras, y hablan de que 20 de los 88 servidores dedicados al juego estaban de vacaciones (como la gran mayoría de la gente ese lunes en el norte de América). Esto acarreó evidentes problemas para la gran mayoría de jugadores que querían disfrutar de su juego preferido precisamente el día de vacaciones.
El Martes, lejos de solucionarse los problemas, aún persistían las caídas y los fallos en los servidores ya que según ciertas fuentes Blizzard estaba en pleno proceso de actualización de "servers".
Desde los foros oficiales del juego, la compañía desarrolladora está anunciando que se han tomado medidas cautelares que no serán las definitivas, pero es que WoW está viéndose afectado por su propio éxito. Como medida de compensación, la gente de Blizzard está ampliando en 48 horas el tiempo de juego de todas las cuentas afectadas.
A estas horas todavía hay problemas para entrar en los servidores del juego, y algunas revistas apuntan que la lista de espera supera en ocasiones las 500 solicitudes para disfrutar de uno de los juegos del año 2004.