Como ya hemos comentado en la introducción el juego es ‘sencillo’, ciertamente entre comillas, el manejo es el habitual entre los RTS, y los objetivos suelen ser claros. El tema se complica cuando hay que asaltar una fortaleza bien defendida y los ocupantes no están dispuestos a abrir las puertas, estas situaciones requieren estudio y estrategia, normalmente al cabo de unos savegames la situación estará controlada.
La adicción es buena, y el pique está garantizado, la IA aunque no es excesivamente hábil suele tener estrategias muy traicioneras, los arqueros escondidos en los bosques son letales para nuestras tropas y normalmente el número de enemigos es considerable, digamos que no vienen tres barbaros inocentes a preguntar la hora.
Multiplayer.
Grande entre los grandes, su extremada sencillez hace que este RTS sea prácticamente un juego de acción, con cientos de individuos lanzando todo tipo de ataques a diestro y siniestro. Mediante la instalación de Gamespy Arcade podrás disfrutar de partidas de hasta ocho jugadores, no olvides que las alianzas son importantes.