Por su parte, la música cumple sobradamente su función de ambientar y añadir tensión a los momentos de acción. Por lo general, las composiciones sonoras resultan melodías inspiradas en lo militar. Aunque lo que realmente le da un matiz de distinción son pequeños sonidos o aderezados electrónicos que acompañan a las, antes mencionadas, marchas. Todo en pro de una intencionalidad claramente futurista pero decadente.
Los efectos sonoros, por su parte, son variados y adecuados. Escucharemos distintos tipos de armas, desde lásers a metralletas. Explosiones, voces en inglés, adecuadas con vocoders y efectos a la raza que pertenecen. Sin llegar a brillar por su calidad, cumplen con su función de buena manera.