La saga Need for Speed ha sido siempre uno de los títulos de referencia en el mundo del motor. Su secreto lo hallamos en la posibilidad de conducir coches reales, mejorarlos y en la introducción de novedades que lo diferencian de los demás títulos de motor. NFS: Hot Pursuit 2 fue el último juego de la saga que vimos y dejó a muchos de los seguidores no del todo satisfechos por su falta de originalidad. Sabedores de esto los desarrolladores se pusieron manos a la obra con una nueva edición que podemos calificar de la más innovadora de todas ellas por su planteamiento: NFS Underground.
Se acabó el correr con coches de competición que difícilmente nos podríamos permitir (Ferrari, Porsche, Lamborghini… ). Ahora le toca el turno a los utilitarios más comunes como el Ford Focus, Nissan Sentra, Hyundai Coupé, Volskwagen Golf, Mazda MX-5 entre otros (muchos otros). Para darle un toque más callejero el juego gira entorno al mundo de las carreras ilegales y el tunning. Con tu coche deberás adentrarte en el peligroso mundo de las competiciones callejeras para obtener dinero y prestigio con el que conseguir piezas y mejoras para tu vehículo. El apartado de Tunning se ha cuidado muchísimo y se da al jugador la posibilidad de comprar casi cualquier cosa que un coche real puede llevar: lunas, delanteros, traseros, faldones, alerones, tubos de escape, llantas, neumáticos, motor, cambio de marchas, color, pegatinas, neónes… Todas las piezas son productos reales de casas tan importantes como Momo, Konig o algunas otras del mundo del tunning.
¿Crees que tu Focus negro está demasiado visto? No hay problema. Ponle faldones, unos neónes, tíntale los cristales, acóplale un tubo atronador e instálale una bombona de Ácido Nitroso. Seguro que no pasarás desapercibido.